Descripción
Manillar MTB de fibra de carbono en acabado plata. Para ciclistas que buscan reducir peso en el cockpit y ganar confort en rutas largas o terreno técnico.
El manillar es uno de los pocos componentes que está en contacto directo con tus manos durante toda la ruta. Cambiar de aluminio a carbono se nota en dos frentes: menos vibración acumulada en muñecas tras una bajada técnica y unos 80-120g menos en el frontal de la bici, que en MTB se traducen en una sensación de dirección más viva al levantar la rueda delantera y en menos fatiga después de varias horas pedaleando.
Los manillares de aluminio que montan de serie las bicis de gama media absorben mal las microvibraciones del terreno irregular (raíces, gravilla suelta, pavés). Eso se traduce en manos dormidas tras 2-3 horas de ruta y pérdida de precisión en el último tramo, justo cuando más concentración hace falta. El carbono filtra esas frecuencias altas mucho mejor por la naturaleza del material compuesto, sin perder rigidez lateral cuando metes fuerza en una rampa técnica o un sprint.
Una ventaja que se subestima: en montura tubeless con presiones bajas (1,3-1,6 bar) el carbono ayuda a que la bici no rebote tanto en terreno mixto, porque cada elemento elástico del conjunto suma.
Compatibilidad y montaje (leer antes de instalar):
- Diámetro de puños: 22,2mm estándar MTB — compatible con cualquier puño, mando de cambio o maneta de freno MTB del mercado.
- Antes de comprar verifica el diámetro de la abrazadera de tu potencia: 31,8mm y 35mm son los dos estándares MTB actuales.
- Requiere llave dinamométrica para el apretado: el carbono no perdona excesos de par y la grieta no siempre se ve al ojo.
- Tras una caída o golpe fuerte, revisa la zona de la potencia y de los puños: si hay delaminación o crujido al apretar, sustituir aunque parezca solo cosmético.
- No limar ni rebajar la zona de fijación: cualquier marca radial reduce drásticamente la vida útil del manillar.









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