Descripción
Reflector plateado (catadióptrico) de visibilidad pasiva para patinete eléctrico, bicicleta o cualquier vehículo de movilidad. Para quien rueda al atardecer, de noche o por ciudad y quiere que le vean sin depender solo de las luces.
Un reflector no emite luz propia: lleva microprismas en su cara interior que devuelven el haz de los faros de coches y motos directamente hacia su origen. Por eso un conductor que te enfoca con las luces largas te detecta a decenas de metros aunque tu piloto trasero esté apagado o se haya quedado sin batería. Es seguridad que funciona siempre, sin cables ni mantenimiento.
El problema que resuelve es el punto débil de toda movilidad eléctrica: las luces integradas dependen de la batería y de que el LED no falle. Cuando un patinete se queda sin carga o se le funde el piloto, el vehículo desaparece de noche. El reflector cubre ese hueco de forma permanente. También se usa para reponer el catadióptrico original cuando se ha roto, rayado o despegado con el uso —es habitual que el de fábrica salte en la primera caída o lavado a presión—. Un reflector rayado u opaco pierde casi toda su capacidad de devolver luz, así que conviene cambiarlo en cuanto se vea turbio.
Compatibilidad y montaje: es un elemento universal por su función, no por una medida exacta. Se fija con tornillo, brida o adhesivo según el soporte del vehículo. El color plateado/blanco es el indicado para la parte delantera o lateral; para la trasera lo habitual es el rojo.
- Visibilidad pasiva: refleja la luz de otros vehículos sin necesidad de batería.
- Repuesto válido para sustituir catadióptricos rotos, rayados u opacos.
- Montaje universal: tornillo, brida o adhesivo según soporte.
- Color plateado/blanco, indicado para frontal o lateral del vehículo.
- No requiere mantenimiento ni conexión eléctrica.






































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