Descripción
Freno de tambor trasero de recambio para el Ninebot Max G30 y G30D, la pieza que recupera la frenada original en uno de los patinetes más vendidos del mercado. Pensado para quien nota que su Max ya no frena como el primer día.
El Ninebot Max monta de fábrica un freno de tambor cerrado en la rueda trasera, accionado por cable desde la maneta izquierda del manillar. A diferencia de un freno de disco, el tambor va sellado: las zapatas y el mecanismo quedan protegidos del agua, el polvo y el barro, y por eso aguanta tan bien el uso urbano diario y la lluvia. Esa misma robustez lo convierte en una pieza casi de mantenimiento cero… hasta que las zapatas internas se desgastan.
Cuando el tambor original llega al final de su vida lo notas claro: la maneta se va al fondo sin morder, la frenada pierde fuerza aunque tenses el cable, aparecen chirridos metálicos o el patinete necesita más metros para detenerse. En un vehículo que circula entre coches eso no es un capricho, es seguridad. Sustituir el conjunto de freno de tambor completo devuelve la mordida de fábrica y evita el riesgo de quedarte sin freno trasero a mitad de trayecto. Es una pieza de desgaste: en uso intensivo (reparto, trayectos largos o cuestas) conviene revisarla antes que en uso ocasional.
Compatible con toda la familia Ninebot Max G30, con encaje directo sobre el buje trasero original.
- Freno de tambor cerrado, protegido del agua y el barro — pensado para uso urbano todo el año.
- Se acciona por cable desde la maneta izquierda, la configuración de freno trasero de fábrica del Max.
- Recambio directo: sustituye al conjunto original sin modificar chasis ni cableado.
- Pieza de desgaste cuya sustitución recupera la distancia de frenada original.
- Encaje específico del buje trasero del Ninebot Max, no es un freno universal de patinete.







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